Un acuerdo firmado este 10 de diciembre materializó la intención de siete empresas firmantes para contribuir al mejoramiento integral de la quebrada La Valeria.
El Plan Quebradas se proyecta como un modelo de gestión integral del recurso hídrico que apunta a la gobernanza del agua.

Siete empresas del sector público y privado, ubicadas alrededor de la microcuenca de la quebrada La Valeria, en el municipio de Caldas, firmaron un acuerdo de voluntades que formalizó su compromiso con la protección del recurso hídrico del territorio.

El acuerdo, cuya firma contó con la presencia de líderes ambientales, las empresas aliadas, los funcionarios de las administraciones municipales y los representantes de las comunidades de los 10 territorios metropolitanos, es el primer esfuerzo de esta índole que incluye recursos económicos, técnicos y humanos a favor del recurso hídrico.

Así mismo, responde a la gestión e implementación de la estrategia que desde 2017 viene dinamizando el Plan Quebradas del Área Metropolitana del Valle de Aburrá a través de una estrategia que busca la articulación de aliados sobre concepto de corresponsabilidad frente al territorio y los recursos naturales.

“La quebrada La Valeria de Caldas es la primera que da este importante paso. Las otras 18 microcuencas que conforman el Plan Quebradas deberán hacer lo mismo, pues mostrar la voluntad clara de los actores permite seguir desarrollando todo el plan técnico. Esto demuestra que la ruta es la gobernanza, ese acuerdo con los involucrados en los propósitos de corto y mediano plazo”, afirmó Eugenio Prieto Soto, director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, reconociendo la gestión de los participantes en el proceso.

Este acuerdo de voluntades es, entonces, fruto de varios espacios de encuentro con la comunidad, el municipio y las empresas públicas y privadas. Estas últimas, tras conocer el Plan de Mejoramiento Integral de la quebrada, documento que incluye temas de saneamiento, protección, conservación, reforestación, gestión del riesgo y educación ambiental, quisieron sumar sus esfuerzos para la cofinanciación de algunas necesidades, programas y proyectos que allí se identifican.

Las comunidades cercanas a la quebrada son las más beneficiadas en este acuerdo. Cabe resaltar que hoy son un ejemplo de asociatividad y que juntas han logrado importantes movilizaciones en su territorio por la protección de sus recursos a través de la gran Junta de Acción comunal que integran 10 de los barrios y veredas cercanas a la quebrada La Valeria.

“Nuestra prioridad es la recuperación de la cuenca que nosotros mismos, como comunidad, hemos deteriorado. Queremos que vuelva a ser fuente de vida. Con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá aprendimos que la cuenca abarcaba otras comunidades y que solos no podíamos actuar. Las convocamos y aceptaron el reto”, explicó Reinaldo Gil Sánchez, Representante de las de Juntas de Acción Comunal unidas por La Valeria.

En 2018 inició la fase de consolidación del Programa a través del trabajo desde el componente técnico, el fortalecimiento de las comunidades, la gestión de aliados y el desarrollo de estrategias comunicacionales que apuntan a la discusión sobre la gestión integral del recurso hídrico.​

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